“La Rioja, Tierra Amiga”

Algo tiene esta tierra de Historia, vinos y viandas que cada visitante cuando la deja, mirando hacia atrás, queda pensando cuando repetirá. Cuna de lengua universal, uno de los tramos más bellos que el peregrino recorre en el Camino Francés, tierra de berones, celtíberos, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos cuyos vestigios perduran en el tiempo. Tierra de viñedos universales, de frutas, legumbres, embutidos, corderos, fardelejos, mazapanes y de queso de Cameros.

Tierra de castillos que hablan de Reconquista, de cruentas batallas como Clavijo donde el mismo Santiago a las tropas alienta, de bellas catedrales y en una de ellas, donde cantó la gallina después de asada, de monasterios y pergaminos donde por primera vez aparece la lengua castellana.

De dinosaurios que en la roca dejaron su huella inmortalizada, de Dólmenes y un sinfín de arte que contemplar desde el prerrománico, el románico, el gótico, el renacentista, al barroco y al neoclásico.

Tierra de conservas artesanas, de encaje de bolillos, de zapatos, barricas, almazuelas y cerámicas. Tierra que a San Mateo le ofrecen la vendimia, de la Virgen de Valvanera, de danzadores sobre zancos voladores, de “picaos” penitentes que cumplen con sacrificio su promesa, panteón real de bravos Señores.

De fiestas que terminan en una alegre Batalla del Vino, de procesiones de doncellas cuyo origen se pierde en los tiempos remotos, de balnearios que te envuelven en quietud y sano sosiego. Tierra de valles, bosques, sierras y ríos. Tierra que huele a zurracapote, golmajería, ristras de pimientos, bodegas y sarmientos.

De gente tenaz, franca y sociable que siempre está dispuesto a acoger al visitante desconocido, como buen amigo. Todo esto… es la Rioja.

LUGARES PARA VISITAR:
LOGROÑO
En la capital riojana es esencial visitar enclaves del Camino de Santiago como la Rúa Vieja y el Puente de Piedra, la catedral de Santa María (siglos XV-XVIII) y la iglesia de Santa María de Palacio (XII y XVI). El mayor ambiente en la ciudad se recoge en la céntrica Plaza del Mercado, en el Paseo del Espolón y en las calles Laurel y San Juan, famosas por sus locales de tapeo. La oficina de turismo organiza rutas en bicicleta, visitas teatralizadas y catas en bodegas.

NÁJERA Y VALVANERA
A 28 km de Logroño está Nájera, una de las principales etapas jacobeas en La Rioja. Su enclave más destacado es el monasterio de Santa María la Real, que alberga el panteón de los reyes de Navarra. 10 km al sur está Valvanera, cuya abadía dispone de hospedería y guarda una imagen de la Virgen del siglo.

MONASTERIOS DE YUSO Y SUSO
En el pueblo de San Millán de la Cogolla se erigen los monasterios de Suso y Yuso, Patrimonio de la Humanidad (1997). El primero se remonta al siglo VI y atesora valiosos manuscritos y códices. El segundo, del siglo XI, fue ampliándose hasta el XVIII, combinando estilos diversos; además de una biblioteca rica en códices, alberga obras pictóricas. Ambos templos tienen en el horizonte el monte San Lorenzo, el más alto de La Rioja (2.262 m), donde se sitúa la estación de esquí de Valdezcaray.

STO. DOMINGO DE LA CALZADA
Esta villa se asienta en el valle del río Oja, 46 km al oeste de Logroño. Fundada en el siglo XII para dar cobijo a los peregrinos a Santiago, en sus calles medievales se encuentran la Catedral, de origen románico y torre barroca, que alberga la tumba de santo Domingo, y el Hospital de Peregrinos, hoy parador.

HARO Y ALREDEDORES
La capital histórica del vino Rioja se localiza a 48 km de Logroño. Su centro antiguo conserva restos de la muralla medieval, las puertas de San Bernardo, Santa Bárbara y Santo Tomás, la iglesia de Santo Tomás y palacios como el de Paternina, del siglo XVI. La visita a sus prestigiosas bodegas es otro de sus atractivos. A pocos kilómetros destacan otros núcleos vinícolas como el pueblo amurallado de San Vicente de la Sonsierra, con su castillo medieval; el valle de Cidacos, con yacimientos de icnitas; y Briones, con casas blasonadas y el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, uno de los centros enológicos más relevantes de Europa.

GASTRONOMÍA
Además del reclamo de catar vinos Rioja, la cocina local ofrece verduras de calidad sobre todo espárragos, alcachofas, pimientos, caparrones (alubias pintas) y pochas (blancas); el chorizo y el jamón tienen denominación de origen. Con ellos se elaboran platos típicos como la menestra riojana, los pimientos rellenos y las patatas «a la riojana», con chorizo.

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En el corazón de los Alpes Suizos

Los Alpes Suizos, sin duda uno de los mejores paisajes del mundo: acantilados escarpados, extensos valles verdes con sus vacas pastando, lagos alpinos, castillos  y el monte Cervino entre Italia y Suiza.

“Un viaje a los alpes suizos”

El viaje entre Zermatt y St. Moritz describe un gran arco que conecta los macizos del sur helvético. Picos míticos, glaciares, estaciones de montaña nacidas en el siglo XIX y tradiciones vinculadas al accidentado relieve componen un paisaje colosal. La Suiza rica y cosmopolita del norte se torna rural y agreste en el sur. Para disfrutar plenamente de ese paisaje alpino, nada mejor que seguir el arco que traza la ruta desde la villa de Zermatt y la ciudad de Brig hasta la región romanche de los Grisones y la lujosa estación de montaña de St. Moritz. Este arco coincide con el recorrido del Glacier Express, tren que cruza en ocho horas y a lo largo de 290 kilómetros nada menos que 91 túneles y 291 puentes. El tren tiene vagones panorámicos para que los viajeros puedan apreciar el peso de la naturaleza mientras atraviesa valles sobre los que se alzan los Alpes con toda su fuerza y majestuosidad.

Zermatt y St. Moritz delimitan esta travesía por la zona más agreste de Suiza, punteada de picos míticos y extensas lenguas de glaciares.

Principales visitas

ZERMATT
Situado a los pies del Matterhorn o Cervino, es un famoso destino de montaña tanto en verano como en invierno. Tiene un museo dedicado a los primeros alpinistas y a la historia del valle.

LÖTSCHENTAL
Valle paralelo al glaciar Alestch, cuenta con una red de teleféricos y senderos de montaña. Su localidad más destacada es Kippel, estación de esquí emplazada a 35 km de Brig.

BRIG
Tiene un casco viejo encantador y un castillo del siglo XVII, el Stockalperpalast. Por su ubicación, es un lugar de paso para recorrer el macizo central, la cara sur de la Jungfrau.

GLACIAR ALETSCH
El glaciar más largo de los Alpes se puede admirar desde distintos miradores y senderos panorámicos que parten de Riederalp y Bettmeralp.

DISENTIS
Esta localidad es la puerta de entrada a los Grisones. Cuenta con una catedral barroca y una abadía medieval.

CHUR
Es la capital del cantón de los Grisones. Tiene una animada calle comercial, varias plazas que en verano se llenan de terrazas y tres templos de gran valor arquitectónico.

ST. MORITZ
Su fama nació en el siglo XIX por su localización a orillas de un lago y por sus fuentes termales. Es la base para conocer el valle de la Engadina y el Parque Nacional Suizo (más detalles en la página siguiente).

Datos útiles

A TENER EN CUENTA
Para viajar a Suiza basta llevar el dni. Los idiomas oficiales son el alemán, el italiano y el romanche. La moneda en curso es el franco suizo. Las oficinas de turismo de Zermatt, Brig y Chur venden tarjetas que ofrecen descuentos en las visitas. El Swiss Pass incluye el transporte en 38 ciudades y el acceso a 450 museos. El alojamiento más remarcable son las granjas rurales, los chalets alpinos y los apartamentos. En St. Moritz hay varios balnearios.

CÓMO LLEGAR
Diversas ciudades españolas tienen vuelos al aeropuerto internacional de Ginebra, conectado por tren con Zermatt, 194 km al sudeste y punto de inicio de nuestro viaje. Otra opción es tomar el tren-hotel nocturno Pau Casals que sale de Barcelona y tiene parada en Ginebra.

CÓMO DESPLAZARSE
El coche de alquiler y la línea de tren Glacier Express son los mejores medios de transporte, el primero por su flexibilidad, el segundo por su rapidez y comodidad. El Glacier Express lleva de Zermatt a St. Moritz, en 7h30min. Dispone de vagones panorámicos y restaurante, y se complementa con trayectos en autobús. Además, hay gran variedad de abonos que combinan autobús urbano, tren, teleférico y funicular; se compran por Internet, en estaciones de tren y en agencias de viaje.

ZERMATT
Solo se accede en autocar o en tren –cada 20 min– desde Täsch, donde hay un aparcamiento público. Por el pueblo se circula en calesa y taxi eléctrico.  Para contemplar el Matterhorn merece la pena tomar el tren cremallera del Gornergrat (3.089 m) y el teleférico Glacier Paradise, en cuya cima hay un museo de hielo.

RUTAS DESDE BRIG
Brig es la base para conocer el valle de Lötschental  y el glaciar Aletsch. El acceso a este último se realiza en tren (15 min) hasta Mörel, y de ahí en teleférico a las aldeas de Riederalp  y Bettmeralp, inicio de rutas sobre el hielo y por la reserva de Aletschwald.

GASTRONOMÍA
El plato típico es la raclette, queso derretido y untado sobre patatas. La zona del Valais elabora vino blanco de calidad. Las queserías realizan visitas.

Paisaje apocalíptico en la Groenlandia.

Groenlandia—Mil trescientos kilómetros al sur del polo Norte, nubes azotadas por vientos de 140 kilómetros por hora se componen, junto a la luz violácea del amanecer, un paisaje apocalíptico en la bahía de Inglefield…

Ahora en invierno viendo tanta nieve en muchos países, se nos viene a la cabeza un lugar como Groenlandia, que todavía pertenece a Dinamarca. Groenlandia es un lugar realmente maravilloso en cuanto a los bellos paisajes nevados y helados que se pueden observar. La temperatura allí es realmente baja pero igualmente es atractivo verlo gracias a los vídeos.

Sus derrumbes, externos e internos, que sonoramente se pueden asimilar a los truenos de una tormenta, no cesan ni de día ni de noche. Pero el caos también deja paso a la calma y a otros matices, como el sonido del discurrir de los ríos que fluyen en el corazón del Inlandis. El agua, en todas sus formas -sólida, líquida y gaseosa (la niebla hace acto de presencia con tanta rapidez como desaparece)- se manifiesta como la gran protagonista de este cuadro donde predominan los colores blanco y azul (aunque su nombre, Greenland, signifique «tierra verde»), convertidos en símbolos (las iglesias luteranas están decoradas con ellos).
Estos mismo colores son los primeros que capta la retina del viajero-si tiene la suerte de contar con un día despejado- poco antes de aterrizar en el aeropuerto de Nasarsuaq, punto de partida de muchas de estas expediciones de aventureros urbanos. Desde este punto comienza un itinerario que se desarrollará a lo largo de los numerosos fiordos -en barco o kayak-, contemplando a lo lejos las cabezas emergentes de las focas, mientras el avistamiento de ballenas es casi anecdótico, ya que estos cetáceos se han alejado en busca de aguas más frías; y por tierra -trekking-, donde se pueden contemplar caribús (renos) y liebres polares, entre otros animales. El recorrido pasará por poblaciones como Nanortaliq (donde se encuentra la primera fuente construida en la isla) y Narsaq; recalará enlos espectaculares fiordos de Tassermiut, después de hacer una parada en las termas de la isla de Unartoq, y Qaleragdlit, donde se encuentra el impresionante glaciar -venido a menos- del mismo nombre.

Groenlandia se ha convertido en la gran atracción para un turismo ávido de aventuras que no quiere dejar de contemplar uno de los paisajes más bellos del planeta.

Los reclamos para apuntarse a este tipo de viajes no pueden ser más atractivos: focas, ballenas, banquisas (conjunto de placas de hielo flotantes), icebergs, auroras boreales, glaciares, convivencia con los inuits, el silencio…

La vela en Groenlandia es mucho más que un simple medio exótico de exploración: es el medio de transporte más importante. Groenlandia es la isla más grande del mundo, y sólo una quinta parte de ella no está cubierta por el hielo. El clima, por supuesto, es ártico, pero sus hermosos icebergs son la mejor excusa para soportarlo.

ESPECTÁCULOS DIGNOS DE VER:

– Aurora boreal

La aurora boreal es uno de los espectáculos naturales más buscados. Aunque en otoño se dan las más impresionantes, se producen durante todo el año, pero sólo son visibles en las noches sin luna y con tiempo despejado. También pueden observarse en marzo, aunque luego desaparecen con la luz de las noches de verano para volver en el mes de agosto. Los mejores lugares para verlas están en el sur de Groenlandia.

– Sol de medianoche

Una secuencia de soles ilumina el cielo nocturno en esta exposición múltiple. Un miembro de la expedición de 1947 a la isla de Groenlandia dirigida por el explorador Donald B. MacMillan, el fotógrafo Ralph B. Hubbard, Jr., explicaba cómo obtuvo esta imagen: «Dispuse mi cámara sobre una elevación del terreno cerca de Refuge Harbor, a unos 11,5 grados del polo Norte, y la orienté hacia el norte. En total realicé unas 11 tomas del Sol, una cada 20 minutos, mientras éste se encontraba dentro del campo de visión de mi cámara». El sol que aparece en el centro de la imagen fue fotografiado exactamente a medianoche.

“El viaje de nuestras vidas”

PARQUE NACIONAL DE KARIZANGA. 

El reino de la pradera india

100 tigres, 2.000 rinocerontes, 1.800 búfalos… y una larga lista de grandes mamíferos conviven en el Parque Nacional de Kaziranga.

“Hace un siglo quedaban menos de 200 en el estado de Assam, en el norte de la India. La agricultura se había adueñado de casi todos los fértiles valles fluviales de los que depende la especie, y los supervivientes sufrían el implacable acoso de cazadores de trofeos y furtivos. Kaziranga pasó a ser un espacio protegido en 1908 con el objetivo primordial de salvar a los rinocerontes. Había una docena de ellos, a lo sumo. Pero con los años la reserva fue ampliándose; en 1974 recibió la calificación de parque nacional y en 1985 fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

Convertido hoy en el principal santuario de rinocerontes de Asia, y en un filón para el repoblamiento de otras reservas, Kaziranga es la clave del futuro de R. unicornis.
Clamoroso éxito conservacionista, el parque también da refugio a casi 1.300 elefantes asiáticos, 1.800 búfalos de agua (la mayor población que queda en el mundo), tal vez 9.000 ciervos porcinos, 800 barasingas, o ciervos de los pantanos (es un enclave importante de esta especie en extinción), decenas de sambares y cientos de jabalíes. Eso son millones de kilos de carne de presa, aunque ni lobos ni cuones vagan por aquí. Los osos bezudos que habitan el parque se alimentan de termitas y plantas, mientras que los leopardos prefieren cazar en los bosques de las colinas circundantes. Cuando los ciervos porcinos resoplan alarmados o los búfalos giran sus cuernos al unísono para escudriñar la misma parcela de hierba, suele ser porque algo de color naranja, con rayas y unas zarpas enormes se acerca.

¿Qué cualidad extraordinaria tiene el parque para concentrar tal cantidad de grandes mamíferos en una zona reducida? La respuesta está en el río. El Brahmaputra nace en las alturas del Tibet, discurre en dirección este a lo largo de unos 1.100 kilómetros, recogiendo las aguas de la cara norte del Himalaya antes de describir un cambio de dirección y continuar otros 800 kilómetros a través de la India y Bangladesh. Cuando el monzón estival añade las aguas de las lluvias torrenciales a la cuenca, el río se desborda sobre el valle. Cuando la crecida retrocede, la llanura queda cubierta por una capa de limo, rico en nutrientes, de la que brota una exuberante profusión de cárices y hierbas altas que convierten la luz solar en tejidos no leñosos cargados de almidón; es decir, en vastos campos de alimento superenergético que alcanzan los seis metros de altura.
Solemos pensar que los bosques son las zonas subtropicales con la fauna más notable y la necesidad de conservación más acuciante, pero las praderas de hierbas altas de las llanuras aluviales son más ricas en grandes animales nativos y muchísimo menos comunes. El parque también incluye prados de hierbas cortas, y la abundancia de criaturas que se ven en esas sabanas abiertas nada tiene que envidiar a las estampas de los parques africanos más famosos.
En un terreno algo más elevado, árboles como la margosa forman etéreos doseles de los que penden lianas. Un tropel de macacos Rhesus se mueven por los troncos. Cotorras y cálaos bicornes adornan las ramas. Si aguzas el oído, surgen de las sombras las voces de cientos de aves.
Canales de desbordamiento convertidos en lagos someros, que las inundaciones periódicas recargan de agua y de peces, salpican el paisaje. Las aves acuáticas migratorias, desde ánsares índicos hasta tarros canelos, abarrotan los humedales de Kaziranga durante el invierno junto con pelícanos orientales y jabirúes asiáticos. Mientras los raros pigargos de Pallas pescan en las charcas (o bils), las nutrias, de cacería, saltan en el agua describiendo en el aire un arco más propio de un delfín. En el Brahmaputra incluso vi delfines del Ganges elevando sobre el agua sus cuerpos de dos metros. En peligro en la mayor parte de su territorio, estos mamíferos parecen resistir en el trecho del río que abarca el parque, a salvo de redes e intereses pesqueros.”

UN LUGAR EXTRAORDINARIAMENTE BIEN CONSERVADO, DONDE TODO TIPO DE SENSACIONES SE FUNDEN EN UNA ADMIRACIÓN PROFUNDA HACIA TANTA BELLEZA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Descubriendo la belleza de Nueva Zelanda.


Nueva Zelanda es uno de esos países que nos enamora con tan sólo ver un vídeo, en el que se puede ver la hermosa naturaleza que podremos encontrar a lo largo y ancho del país. En él, la naturaleza es realmente importante para el ecosistema y para el turista, ya que es uno de los grandes atractivos que tiene el visitante para disfrutar.
Sus grandes cimas, montañas y vistas vertiginosas, que nos permiten apreciar la grandiosidad de este país formado por dos islas, son algunas de las características que engloban su belleza.
Nueva Zelanda es uno de los países donde todavía quedan muchos lugares vírgenes y eso es algo muy complicado de encontrar hoy en día. Allí hay muchísimos lugares que no han sido retocados para nada por el hombre y esto hace que lo podamos ver tal y como son en realidad, sin retoques y sin daño alguno. Es una maravilla disfrutar de estos paisajes de película en Nueva Zelanda, una tierra donde se han rodado varias películas.

El sentir que poco a poco vas descubriendo una tierra lejana pero que al mismo tiempo, cada día que pasas en ella hace que la sientas más cerca de ti, sobre todo porque vas a poder disfrutar mucho de estos parajes naturales, vírgenes y que siguen tal y como estaban hace muchos años y eso es algo que no siempre se puede conseguir. Es la esencia de la naturaleza y el sentimiento que produce formar parte de ella es realmente incomparable con ningún otro.

Un ejemplo de esta hermosa naturalidad es la isla del sur, que tiene la fama de ser un lugar todavía más atractivo en este sentido y de seguro que te podrás sorprender al comprobar que los paisajes que se ven en las películas son del todo real y es una experiencia bastante agradable la de ir descubriendo Nueva Zelanda durante unos días, el tiempo suficiente para deleitarse con la naturaleza de este país y vivir una aventura muy intensa, que es lo que los verdaderos turistas y viajeros buscan.