Un paseo por Manhattan, ” el corazón de Nueva York “

El puente de Brooklyn y Central Park enmarcan este paseo por Manhattan. Mil veces retratada en novelas y películas, la Gran Manzana sorprende a cada paso con rascacielos centenarios, barrios bohemios y museos de arte que guardan obras universales. Una buena manera de abordar Manhattan es comenzar por el East River y el puente de Brooklyn, y así acercarse a la visión que tenían los antiguos emigrantes y viajeros cuando contemplaban desde el barco la magnificencia cincelada de la Gran Manzana. El puente de Brooklyn fue durante bastante tiempo el puente de los puentes, con sus arcos góticos y su tejido de cables recortándose contra el río y los edificios de la ribera, una imagen que sale en unas cuantas novelas de John Dos Passos, F. Scott Fitzgerald, Henry Miller y Paul Auster. 

AL SUR DE HYDE PARK 

1 Lower Manhattan 
Abarca la zona portuaria y Wall Street. Desde aquí salen los barcos a la isla donde se erige la Estatua de la Libertad. 

2 Greenwich Village 
Barrio de artistas, está dividido en East y West. 

3 Empire State 
Icono de Nueva York y uno de sus mejores miradores. 

4 Times Square 
A su alrededor se extiende la zona con más concentración de teatros: la avenida Broadway, entre las calles 42 y 50. 

5 Rockefeller Center 
Conjunto de 19 edificios con esculturas y murales de artistas célebres. Desde el mirador Top of the Rock se ve todo el Midtown. 

6 Central Park 
El gran parque urbano abarca 340 Ha. 

MANHATTAN, “un cielo prohibido de sol”…
El puente de Brooklyn, que tiene 125 años de edad y más de 1.800 metros, y el oasis verde de Central Park delimitan este paseo por la isla de Manhattan, el corazón neoyorquino, su motor económico, cultural y vital. Rascacielos, museos y calles solitarias se alternan en esta ruta por los barrios más famosos. El distrito de Brooklyn, al otro lado del río, ofrece una de las mejores perspectivas de Manhattan. Por eso tiene sentido iniciar el recorrido cruzando a pie el puente de Brooklyn, que conecta el victoriano barrio de Brooklyn Heights con el sur de Manhattan. El puente desemboca en el Bajo Manhattan, que aloja Wall Street y la Bolsa de Nueva York, edificios neogóticos de piedra y la Zona Cero, el inmenso agujero que dejó el atentado 11 de septiembre de 2001 y que albergará una estación diseñada por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava. En el barrio de Tribeca, donde abundan los espaciosos apartamentos o ‘lofts’, se celebra el festival de cine impulsado por Robert de Niro. El barrio se vuelve más bohemio al llegar a Soho, y más allá se encuentra el Village, que apenas tiene edificios altos. El Midtown de Manhattan es el mayor barrio comercial de Estados Unidos y, además, aloja algunos de los edificios más emblemáticos del país, como el Empire State, la Biblioteca Pública de Nueva York o dos de los más bellos de la ciudad: la estació de tren Grand Central Terminal y el edificio Chrysler, que con 314 metros llegó a ser el edificio más alto, hasta que unos meses después el Empire State lo superó en 128 metros. Y, por último, Central Park, que para muchos neoyorquinos es un lugar de encuentro para practicar deporte, pasear o conversar sobre el césped. Es uno de los escenarios clásicos en las películas de Woody Allen. 
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Al otro lado del mundo.

TONGA Y SAMOA.
La cultura y el paisaje de la Polinesia permanece intacto en estos dos países del Pacífico Sur, formados por varios grupos de islas.

Éste es un viaje sin prisas para disfrutar del trato amable de los isleños,bucear entre ballenas y ver puestas de sol en playas de arena blanca.


Por supuesto, en esta maravilla natural también puedes hacer snorkel,buceo, pesca y pasear en kayak. Además, el agua tiene una gran visibilidad,de más de 30 metros, así que se permiten los fantásticos viajes submarinos en busca de barcos hundidos y cavernas maravillosas. También puedes pasear en kayak, llegar a una playa de arenas blancas y quedarte a pasar la noche bajo las estrellas… Este grupo de islas está compuesto por 72 islas en total pero sólo 20 están habitadas así que lo mejor es salir de exploración.